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11/6/14

Frases Inolvidables (9)



¡Hola, lectores! Hoy les quiero compartir un par de frases que me gustaron de un libro que reseñé hace poco: "Multiverso". Lo que me pareció puedes leerlo AQUÍ
Aquí tienen las palabras que me gustaron:

*Puede contener spoilers de la historia.


"Son todas líneas, pensó y comenzó a ver a cada una de aquellas personas como una raya trazada sobre un hipotético mapa (...). Pero bastaba muy poco: un intercambio de frases, incluso casual, y las líneas se habrían mágicamente unido. De grises trazos de un solitario recorrido se habrían convertido en una sola calle compartida".
Alex.
Pág. 55. Multiverso.

"Las paredes eran blancas, frías, silenciosas y anónimas: un marco propicio para extraviar la propia identidad sin distinguir ya el delirio de lo real".
Jenny.
Pág. 107. Multiverso.

"No hables de cosas que no conoces, chaval.
-Hablar de ello es el único modo de entender algo.
Pero debes estar seguro que lo haces con personas apropiadas". 
Becker y Marco.
Pág. 126. Multiverso.

"Lo descubriremos, pensó Alex mientras cogía las manos de la muchacha. Jenny bajó la mirada y sonrió antes de llevar los brazos en torno al cuello de él. El muchacho se acercó más, buscando su mirada. Jenny levantó el rostro y lo miró fijamente. Fue un instante interminable, en el que Alex se perdió". 
Alex y Jenny.
Pág. 159. Multiverso. 

-Marco, ¿quién demonios era yo de pequeño?
-Eras una persona especial.
Alex y Marco.
Pág. 211. Multiverso.

En el escenario desierto de aquella zona de la ciudad, dos jóvenes abrazados se encontraban entre dos vehículos del ejército listos para disparar. 
Alex y Jenny.
Pág. 232. Multiverso.


¡A mí de verdad me gustaron! Espero que a ustedes también, ¿se animan a leerlo?


2/6/14

Reseña de "Multiverso"




Título: "Multiverso".
Título original: "Multiversum".
Autor: Leonardo Patrignani.
Trilogía: 1° - Multiverso.
Editorial: B (B de Block).
Páginas: 295.

Alex Loira, un chico italiano de dieciséis años, cae al suelo desmayado en medio de un partido de baloncesto. En ese mismo momento, Jenny Graver, una chica australiana de la misma edad, también se desvanece en su casa.
En los últimos cuatro años esta clase de sucesos se ha venido repitiendo con frecuencia. El hecho es que Alex y Jenny se comunican telepáticamente y, ansiosos por conocerse, se citan por fin en el muelle de Altona Beach, en Melbourne. Ambos están allí. O al menos eso dicen.
Porque ninguno puede ver al otro. Marco, un amigo de Alex, descubre que se trata de la teoría del Multiverso: nuestras vidas se desarrollan de manera distinta en una infinidad de dimensiones paralelas. En el mundo de Alex, Jenny murió a los seis años. En el mundo de Jenny, Alex existe pero no es su amigo. ¿Cómo podrán encontrarse? O mejor todavía, ¿cuándo y dónde podrán encontrarse?

 ¡Hola a todos! El día de hoy les hablaré de “Multiverso” de Leonard Patrignani. Es uno de los pocos escritores italianos que he leído, y nunca uno que nos presenta una temática no siempre abordada y a  mi parecer muy interesante. Tal como lo dice su título, la trama se basa en la teoría de la existencia de multiverso, presente desde las primeras páginas del libro.
Alex es un joven bastante normal que vive en Italia. Jenny es una chica atlética que vive en Australia. ¿El problema? Hace cuatro años que pueden escuchar la mente del otro.
Obviamente no se lo pueden decir a nadie porque... bueno, ¿quién no pensaría que están locos? Pero cuando las comunicaciones empiezan a perfeccionarse y la teoría de que el otro es un ser real empieza a ser más posible, llega la prueba de oro: Encontrarse para conocerse... o terminar definitivamente en el loquero. Pero, para que la trama fluya, obviamente su primer encuentro no es nada de lo que esperaban...

- Alex…
- Te oigo, Jenny.
- Alex, ¿dónde estás? No me digas que no existes, por favor.
- Ya he llegado – dijo Alex –. Existo. He venido hasta aquí, he venido por ti.
- ¿Dónde estás?
- Estoy aquí, en el muelle.
- No es posible, Alex. Estoy en el muelle desde hace más de una hora, no hay un alma en este embarcadero.

Debo admitir que el inicio de la obra es un poco lento para mi gusto, de hecho me costó bastante engancharme, pero ya que el tiempo apremia las páginas comienzan a pasar y para mi grata sorpresa se convirtió en algo, digamos, intrigante. 
Alex ha sido un personaje que me ha gustado, pero creo que Jenny ha sido una decepción, a veces algo inerte y otras rayando en la mediocridad, creo que al autor le faltó bastante de esta chica en esta entrega. A ratos me parece que es más relleno que protagonista, plana y, con todo el respeto que se merece TONTA. Pero hay más que ella en la lectura, y debo admitir que el resto del libro ha sido interesante.

Principalmente por los planteamientos que el autor nos expresa. Aunque a simple vista pueda pasar desapercibido, la escritura está plagada de ideas y frases que nos dejan pensando un segundo, que se acomodan al fondo de la mente y te obligan a volver a recordarlas.
“Son todas líneas”, pensó y comenzó a ver a cada una de aquellas personas como una raya trazada sobre un hipotético mapa.
La forma de escritura es bastante amena, simple y rítmica después que se termina con el inicio lento y nos posicionamos con los personajes. Además, existe una gran cantidad de temáticas que aborda. Siendo franca, encontrarán desde situaciones apocalípticas y suspenso, no para morir, pero si para sustentar dudas y un poco de paranoia donde sea que esté, pasando por  lindos soplos de brisa fresca dadas por comedia.
Y también con apariciones de mi tan querido romance

“Lo descubriremos”, pensó Alex mientras cogía las manos de la muchacha. Jenny bajó la mirada y sonrió antes de llevar los brazos en torno al cuello de él. El muchacho se acercó más, buscando su mirada. Jenny levantó el rostro y lo miró fijamente. Fue un instante interminable, en el que Alex se sintió perdido.

Cabe destacar al INCREÍBLE Marco, mejor amigo de nuestro protagonista, que parece ser un italiano de los que vale la pena mirar. Sin él este libro no sería tal, y creo que merecía algo más que un rol secundario, aunque me quedo conforme sabiendo que es el más importante de los secundarios. Es como una hada madrina en nuestros tecnológicos tiempos. Y probablemente nuestros protagonistas, Alex y Jenny, hubieran terminado en un psiquiátrico o muertos de no ser por él.

Con este libro, debo pedirles que tengan “mente abierta” y hagan que todas las situaciones confluyan en un todo que los convenza, en un punto el libro nos satura de información que puede parecernos extraña y con divagaciones, especialmente hacia el final donde puede que en más de un momento tengamos que detenernos a releer la frase para asegurarnos que viste bien. De modo que si son seres en extremo racionales y que necesitan empirismo en cada cosa de su vida, este no es su libro


 3/5


Por otro lado, si les interesa pasar el rato y viajar un poco más allá de lo que llamamos realidad entonces ¡léanlo! Y SIN SPOILERS de antemano; el libro se disfruta mucho más cuando el factor asombro está a plena potencia, se los digo por experiencia propia.




*Gracias a Ediciones B por el ejemplar.