Título: "Las puertas del infierno".
Título original: "The Gates".
Trilogía: Samuel Johnson v/s the Evil #1.
Autor: John Connolly.
Páginas: 297.
Samuel Johnson tiene un montón de problemas. Su padre se preocupa más del coche que de la familia, su madre se siente sola y únicamente su perro, Boswell, lo comprende de veras.
Por si esto fuera poco, los Abernathy, sus estrambóticos vecinos, están a punto de abrir las puertas del infierno sin saberlo. Samuel puede impedirlo, pero nadie va a creerle y el tiempo corre...
De pronto, el destino de la humanidad está en manos del pequeño Samuel, de un perro aún más pequeño y de un demonio muy desafortunado llamado Nurd.
Tengo este libro desde hace un largo tiempo... Me lo recomendó el hermano menor de una amiga, y en parte lo compré por lo divertido de que un niño de once me recomendara un libro con tal título y portada.
A pesar de eso, y de que la primera página (que incluye una mini biografía del autor) menciona que se trata de un libro juvenil, la narración y estructura corresponde a un corte más infantil, perfecto para una época de transición entre los cuentos de hadas y las novelas más pesadas.

Pero claro, era de esperarse e incluso que fuesen dos chicos y una chica me hizo sonreír un poco.
Me gustó la narración, el humor que simplifica la lectura y te hace sentir relajada, el tipo de libro que te saca sonrisas y más de una carcajada. También me sorprendió cómo podía intercalar ese desenfado con las descripciones tan realistas de los seres que se encuentran en el camino, esas escenas en particular muestran el desarrollo anterior como escritor de novela policial, me gusta como se demuestra en su búsqueda del clímax y de respuestas.

De libros infantiles relativamente actuales, este es uno de los pocos donde incluso los personajes malvados me han parecido coherentes.
Resulta interesante, aunque el drama y la emoción aparezcan en segundo plano con un humor que a ratos de tan inocente, literal e infantil, llega a percibirse cierta negrura, cierto chiste interno para quienes gozamos de más años y nos topamos con el libro.
Me ha parecido un libro divertido y he disfrutado de cada página, pero no es un libro para mí. Ya saben, tal vez soy demasiado grande y al mismo tiempo no lo suficiente para sentir cambios en los libros infantiles.
Seguramente si me toca introducir a un niño en la literatura, o cuando haya ganado décadas... pero por ahora...
Perdón por lo corto, pero estoy volviendo a un ritmo normal y todavía falta un poco.
Besos y lean.