
Título: "La ladrona de libros".
Titulo original: "The Book Thief".
Autor: Markus Zusak.
Páginas: 533.
Érase una vez un pueblo donde las noches eran largas y la muerte contaba su propia historia.
En el pueblo vivía una niña que quería leer, un hombre que tocaba el acordeón y un joven judío que escribía cuentos hermosos para escapar del horror de la guerra. Al cabo de un tiempo, la niña se convirtió en una ladrona que robaba libros y regalaba palabras. Con éstas se escribió una historia hermosa y cruel que ahora ya es una novela inolvidable.
Tenía muchas ganas de leer este libro, y al mismo tiempo, no las tenía. Es extraño leer libros como este porque todos hemos estudiado historia europea y sabemos que ocurrió en los tiempos de la segunda guerra mundial. No puedo ni siquiera imaginar cómo fue para las personas vivir en esa época, no puedo ni empezar a imaginar el miedo y la angustia rutinaria.


Si tuviese que hablar de los personajes, diría que junto con la forma de escribir, son lo mejor del libro.

A pesar de ser Liesel la protagonista, todos los personajes que aparecen nombrados tienen una gran importancia en la historia y en sus visiones: cada uno enfrenta como puede la guerra. Cada uno tiene excusas para su comportamiento, pero todos tienen miedo, todos desean que las cosas no hubiesen sido así. Creo que nunca me había preguntado cómo fue la guerra al interior de Alemania. Nunca me pregunté la desesperación y sumisión de quienes creían en el ideal nazi, nunca pensé en cómo los alemanes vieron al pueblo judío ser asesinado por ellos mismos. Nunca me pregunté quiénes sufrieron.
Tengo que admitir que me costó engancharme luego del prólogo. Hubo un momento en que leía más por hacerlo que porque la lectura tirara de mí, la introducción duró demasiado para alguien como yo, en un momento me preguntaba qué podía pasar. Claro, sabía que habría muertes, que las cosas no podían ser de color de rosa, pero todavía no... Entonces, ocurre. En una parte entre Rudy ganando terreno y la aparición de Max -un judío al que deben esconder- en que las páginas empiezan a pasar más rápido y sabes que te tiene. Algunas partes me parecieron un poco anticlimáticas, pero en general es un libro que recomendaría a cualquiera.
No lloré. Con ninguna parte. Pero me dejó una sensación extraña en la garganta, me dejó ese sabor entre amargo y dulce bajando por la garganta. Y esas sonrisitas que solo los lectores conocemos.
Completamente recomendada para todos los que quieran escuchar una historia antigua que todavía tiene cosas que decirnos.