Título: "Cien años de soledad".
Autor: Gabriel García Márquez.
Páginas: 496.
La aventura de la familia Buendía-Iguarán, representa al mismo tiempo el mito y la historia, la tragedia y el amor del mundo entero.«Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento, el coronel Aureliano Buendía había de recordar aquella tarde remota en que su padre lo llevó a conocer el hielo.» Con estas palabras empieza una novela ya legendaria en los anales de la literatura universal, una de las aventuras literarias más fascinantes del siglo XX. Millones de ejemplares de Cien años de soledad leídos en todas las lenguas y el premio Nobel de literatura coronando una obra que se había abierto paso «boca a boca» -como gusta decir el escritor- son la más palpable demostración de que la aventura fabulosa de la familia Buendía-Iguarán, con sus milagros, fantasías, obsesiones, tragedias, incestos, adulterios, rebeldías, descubrimientos y condenas, representaba al mismo tiempo el mito y la historia, la tragedia y el amor del mundo entero.
¡Hola, lectores! Hoy les traigo la reseña de uno de los mejores clásicos de la literatura latinoamericana. Creo que para nadie es indiferente el título del libro, e incluso si no lo han leído, les suena, aunque muchos no saben de qué se trata. Esta puede ser considerada como la lectura símbolo del realismo mágico y uno de esos libros que no deberían faltar en ninguna biblioteca personal. Ahora bien, ¿por qué?
Aquí viene la parte difícil: Reseñar un libro como este no nada fácil, pero trataré de hacer algo medianamente decente en relación a su lectura:
Tratar de narrar el principio de la historia
(
Lo que sí les puedo decir, es que esta es la historia de una familia. Sí, pero no sólo de una o dos generaciones: es la historia de los cien años de una familia.
Nos embarcamos en el inicio de la estirpe con el matrimonio de José Arcadio Buendía y Úrsula Iguarán, este primero fundando un pueblo luego de asesinar a uno de sus amigos y tener que irse, con otros jóvenes siguiéndolo. Es Macondo el lugar donde se desarrollará toda su vida, un espacio que oscila entre la realidad y la ilusión de sus habitantes.
Una de las particularidades que posee, es la idea de circularidad. Los nombres de los personajes se repiten por las generaciones, y más que una manía familiar, esto se entrelaza con las personalidades de cada persona en la descendencia. Pero existe algo más que trasciende a todos los integrantes de la familia: la absoluta soledad a la que están condenados de la que no podrán librarse por ningún medio.
¿Qué dice? –preguntó.–Está muy triste –contestó Úrsula– porque cree que te vas a morir.–Dígale –sonrió el coronel– que uno no se muere cuando debe, sino cuando puede.
Llenos de obsesiones, deseos, pecados e inocencia, nos acercamos a la vida en el pequeño pueblo, que verá más de un misterio y personaje entrañable. Y al igual que la familia (aunque no necesariamente en el mismo orden), sufrirá su inicio, época de esplendor y posterior deterioro que ni siquiera las ganas y el entusiasmo de algunos miembros lograrán devolver a la vitalidad.
Pero a pesar de los elementos claramente fantasiosos en la historia, no se trata de una ficción neta y profunda, sino que esconde algo debajo de esta forma. Es una forma de ver la realidad: desde las guerras civiles hasta los deseos oscuros y cotidianos, Gabo nos embarca a su particular forma de ver el mundo, de analizar su propia verdad y darnos una instancia para criticarnos a nosotros mismos, a los motores de nuestra curiosidad, aislamiento, altivez. De nuestra locura. ¿No nos esconderemos nosotros mismos de la soledad?

Y que en cualquier lugar en que estuvieran recordaran siempre que el pasado era mentira,que la memoria no tenía caminos de regreso, que toda la primavera antigua era irrecuperable, y que el amor más desatinado y tenaz era de todos modos una verdad efímera.
Aunque para un lector novato o con poco tiempo puede parecer pesado o de un ritmo algo lento, definitivamente vale la pena recorrer toda la historia junto a personas tan inolvidables y reales que si estiras la mano, podrías sentir que los tocas.
Así como en la novela, entre realidades y espejismos.
Y que todo lo escrito en ellos era irrepetible desde siempre y para siempre porque las estirpes condenadas a cien años de soledad no tenían una segunda oportunidad sobre la Tierra.